Antes de explicar cómo hacer una dieta de eliminación de histamina, vamos a aclarar algunos conceptos. Las aminas biógenas como la histamina, espermidina, cadaverina, putrescina, tiramina y triptamina, se forman con la descomposición bacteriana de las proteínas durante los procesos de maduración, fermentación, congelación, curado, o cualquier otro proceso de conservación que alargue la vida del producto o alimento.
Así que no sólo debemos pensar en una dieta que excluya los alimentos que contienen histamina sino también los que pueden contener i generar durante su almacenamiento otras aminas biógenas.
Existen muchas tablas o listados publicados con los alimentos que tienen más y menos histamina y si has investigado un poco notarás muchas diferencias entre unos listados u otros. Esto se debe a que es muy difícil medir la cantidad de histamina en un alimento concreto ya que la concentración depende del grado de maduración, tiempo de almacenamiento o procesamiento.
Mi recomendación es que realices esta pauta o la que te recomiende tu nutricionista, pero no te angusties intentando saber con certeza con cuál alimento te puedes equivocar, ya que no podrás llegar a una conclusión real y en cambio estarás activando otra vía de aumento de histamina: ¡el estrés!
Así que hazte a la idea de que es prácticamente imposible excluir las aminas de la dieta al 100%, pero sí podemos reducir mucho la cantidad ingerida siguiendo los siguientes consejos:
7 RECOMENDACIONES PARA SEGUIR UNA DIETA BAJA EN HISTAMINA
1) Eliminar los alimentos con alto contenido en histamina y otras aminas biógenas durante 4 semanas de forma estricta.
2) Lo ideal sería llevar un diario de síntomas a ver cómo cambian o se reducen mientras se hace la dieta estricta y así mismo comprobar si al introducir poco a poco los alimentos con alto contenido en histamina, los síntomas siguen controlados o si se manifiestan nuevamente. Esto te permitirá medir tu grado de tolerancia a ciertos «alimentos gatillo” y esta información nos ayudará a guiar los cambios en la dieta en el mediano y largo plazo.
3) Consumir proteína animal fresca, es decir, no comprar carnes congeladas ni curadas.
4) Consumir las carnes, pescados y mariscos con poco tiempo de congelación, es decir, se puede comprar fresco el fin de semana, congelar si es necesario y consumir en los próximo 5 días estos alimentos para que la conservación sea corta y no aumente en exceso el contenido de aminas.
5) Los estudios indican que la cocción de los alimentos reduce su concentración en histamina: las cocciones rápidas y suaves son las más apropiadas.
6) No comprar vegetales congelados como los utilizados en la ensaladilla, sopas, guisantes y otros, tampoco en conserva, fermentados o en salmuera. Consumir los vegetales frescos y recién hechos.
7) No realizar la dieta de forma indefinida y tampoco sin la supervisión de un/a nutricionista cualificado ya que la exclusión de varios alimentos que contempla esta dieta, puede provocar déficits nutricionales importantes, así como pérdida de diversidad bacteriana.
En definitiva, debes recuperar el equilibrio de la microbiota intestinal para devolver la actividad normal a la enzima DAO y la enzima HNMT para resolver la intolerancia a la histamina.
Bibliografía
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- Sònia Sánchez-Pérez ,Oriol Comas-Basté,Judit Rabell-González,M. Teresa Veciana-Nogués,M. Luz Latorre-Moratalla and M. Carmen Vidal-Carou,Biogenic Amines in Plant-Origin Foods: Are they Frequently Underestimated in Low-Histamine Diets? Foods 2018, 7(12), 205; https://doi.org/10.3390/foods7120205