Albóndigas de pavo con verduras y salsa de pera

¿Te apuntas a esta delicatessen? Adaptamos esta receta baja en histamina de albóndigas de pavo con verduras y salsa de peras.

Inclúyela este fin de semana en tu menú y disfruta de un plato diferente y delicioso. 

INGREDIENTES PARA ESTA RECETA

  • 500 gramos de pavo en carne picada (*) 
  • 200 gramos de acelgas (**)
  • 1 vasito de zumo de manzana o caldo de carne casero
  • 1 yema de huevo ¡Sin la clara!
  • Harina de trigo sarraceno, avena (sin gluten) o arroz.
  • 1 diente de ajo
  • 2 cebolletas
  • 3 peras
  • 1 ramita de perejil
  • Sal
  • Aceite de oliva
  • Pimienta (a tu gusto y según la toleres)

Observaciones

(*) Cómprala en tu carnicería de confianza para que sea lo más fresca posible
(**) En una fase inicial de la dieta opta por hojas de berros, canónigos y rúcula

INSTRUCCIONES

  1. Lava las hojas y cuécelas 10 minutos en un cazo con agua y sal. Escúrrelas y pícalas finas. Mézclalas con la carne, el ajo, pelado y picado, la yema de huevo, sal y pimienta. Amasa la mezcla y forma las albóndigas.

  2. Rebózalas en tu harina y fríelas por tandas en una sartén con aceite hasta que se doren.

  3. Para la salsa, limpia las cebolletas, lávalas, pícalas y sofríelas 5 minutos en 2 cucharadas de aceite.

  4. Pela las peras, lávalas y trocéalas. Añádelas al sofrito de cebolletas y rehoga 5 minutos. Salpimienta y riega con zumo de manzana (50ml) y la misma cantidad de agua. Si utilizas caldo casero, añade 100ml. Cuece por 5 minutos.

  5. Retira del fuego y tritura hasta obtener una salsa fina. Emplata las albóndigas y añade la salsa al lado de forma elegante con la ayuda de una cuchara. ¡Listo para disfrutar! 

 


 

BONUS

  • Otra opción de emplatado es devolver las albóndigas a la sartén con el calor residual y añadir la salsa; remover suavemente y luego emplatar como si fuera un guiso. Quedará un plato visualmente más contundente pero igualmente delicioso.
  • Si tu dieta lo permite puedes darle un toque original introduciendo en cada albóndiga una bolita de mozzarella fresca antes de pasar por harina.

 

Una receta deliciosa que bien puede servir como plato principal o adaptarse como tentempié sofisticado para tus aperitivos de fin de semana. 

Esta receta es baja en histamina (no exenta) y tiene fines divulgativos, por lo que no debe considerarse una prescripción nutricional. Acude a un profesional para personalizar tu dieta y disfrutar de una gastronomía lo más variada y adecuada posible.

¿Te apuntas a esta delicatessen? Adaptamos esta receta baja en histamina de albóndigas de pavo con verduras y salsa de peras.

Inclúyela este fin de semana en tu menú y disfruta de un plato diferente y delicioso. 

INGREDIENTES PARA ESTA RECETA

  • 500 gramos de pavo en carne picada (*) 
  • 200 gramos de acelgas (**)
  • 1 vasito de zumo de manzana o caldo de carne casero
  • 1 yema de huevo ¡Sin la clara!
  • Harina de trigo sarraceno, avena (sin gluten) o arroz.
  • 1 diente de ajo
  • 2 cebolletas
  • 3 peras
  • 1 ramita de perejil
  • Sal
  • Aceite de oliva
  • Pimienta (a tu gusto y según la toleres)

Observaciones

(*) Cómprala en tu carnicería de confianza para que sea lo más fresca posible
(**) En una fase inicial de la dieta opta por hojas de berros, canónigos y rúcula

INSTRUCCIONES

  1. Lava las hojas y cuécelas 10 minutos en un cazo con agua y sal. Escúrrelas y pícalas finas. Mézclalas con la carne, el ajo, pelado y picado, la yema de huevo, sal y pimienta. Amasa la mezcla y forma las albóndigas.

  2. Rebózalas en tu harina y fríelas por tandas en una sartén con aceite hasta que se doren.

  3. Para la salsa, limpia las cebolletas, lávalas, pícalas y sofríelas 5 minutos en 2 cucharadas de aceite.

  4. Pela las peras, lávalas y trocéalas. Añádelas al sofrito de cebolletas y rehoga 5 minutos. Salpimienta y riega con zumo de manzana (50ml) y la misma cantidad de agua. Si utilizas caldo casero, añade 100ml. Cuece por 5 minutos.

  5. Retira del fuego y tritura hasta obtener una salsa fina. Emplata las albóndigas y añade la salsa al lado de forma elegante con la ayuda de una cuchara. ¡Listo para disfrutar! 

 


 

BONUS

  • Otra opción de emplatado es devolver las albóndigas a la sartén con el calor residual y añadir la salsa; remover suavemente y luego emplatar como si fuera un guiso. Quedará un plato visualmente más contundente pero igualmente delicioso.
  • Si tu dieta lo permite puedes darle un toque original introduciendo en cada albóndiga una bolita de mozzarella fresca antes de pasar por harina.

 

Una receta deliciosa que bien puede servir como plato principal o adaptarse como tentempié sofisticado para tus aperitivos de fin de semana. 

Esta receta es baja en histamina (no exenta) y tiene fines divulgativos, por lo que no debe considerarse una prescripción nutricional. Acude a un profesional para personalizar tu dieta y disfrutar de una gastronomía lo más variada y adecuada posible.

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